El principal objetivo de la Ley es acelerar un proceso racionalizado del desarrollo de la Industria Turística en las regiones de gran potencialidad o que reúnan excelentes condiciones naturales para su explotación turística en todo el país. Aunque el objetivo no se limita a zonas que hayan sido declaradas como polos turísticos, la Ley hace especial mención de los siguientes polos turísticos y demarcaciones territoriales: a. Polo Turístico No. 4, Jarabacoa y Constanza. b. Polo Turístico IV, ampliado: Barahona, Bahoruco, Independencia y Pedernales. c. Polo Turístico V, ampliado: Montecristi, Dajabón, Santiago Rodríguez y Valverde; d. Polo Turístico VIII, ampliado, que comprende la provincia de San Cristóbal y el municipio de Palenque; la provincia Peravia y la provincia Azua de Compostela. e. Polo Turístico que comprende los municipios de Nagua y Cabrera; f. Polo Turístico de la provincia de Samaná; g. La provincia de Hato Mayor y sus municipios; la provincia de El Seybo y sus municipios; la provincia de San Pedro de Macorís y sus municipios; la provincia Espaillat y los municipios: Higüerito, José Contreras, Villa Trina y Jamao al Norte; las provincias Sánchez Ramírez y Monseñor Nouel; la provincia Monte Plata; y Guaigüí, La Vega; h. La Provincia de Santiago, y sus Municipios; i. El Municipio de Las Lagunas de Nisibón, y las secciones de El Macao, Uvero Alto y Juanillo, de la Provincia La Altagracia.

Los Polos Turísticos de Puerto Plata o Costa de Ámbar, Santo Domingo y otros que hubiesen sido beneficiados con incentivos en instalaciones hoteleras, mediante la Ley sólo se beneficiarán las actividades turísticas específicas a excepción de las instalaciones hoteleras, resorts y/o complejos hoteleros.

A los fines de lograr su objetivo, la Ley y sus reglamentos, otorgan una serie de incentivos a los proyectos e inversiones que concurran a la consecución de los objetivos y metas identificadas por éstos. Debido a que la Ley otorga beneficios tanto a proyectos como a inversiones, encontramos que consagra principalmente dos clases de beneficios: a) Exenciones y b) Deducciones. a) Exenciones Las empresas domiciliadas en República Dominicana, que se acojan a los beneficios de la Ley, gozarán de una exoneración de un cien por cien (100%) aplicable a los siguientes renglones:

  • Del impuesto sobre la renta que se genere por la promoción, ejecución o inversión de capitales en actividades turísticas específica y en una de las zonas señaladas;
  • De los impuestos nacionales y municipales que son cobrados por utilizar y emitir los permisos de construcción, incluyendo los actos de compra del terreno, siempre y cuando el mismo sea utilizado para desarrollar una actividad turística específica. Esto incluye los Impuestos de Transferencia sobre Derechos Inmobiliarios (venta, aportes en naturaleza y cualesquiera otras formas de transferencia inmobiliaria) en relación con los terrenos y sus edificaciones, sea para su incorporación al proyecto, como para su traspaso a los inversionistas o adquirientes de los mismos;
  • De los impuestos de importación y otros impuestos, tales como tasas, derechos, recargos, incluyendo el Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), que fueren aplicables sobre los equipos, materiales y muebles que sean necesarios para el primer equipamiento y puesta en operación de la instalación turística que se tratase. Esto incluye todos los servicios, materiales y equipos a utilizarse en la construcción de las instalaciones de que se trate.

El período de exención fiscal correspondiente a cada proyecto, negocio o empresa turística es de diez (10) años, contados a partir de la fecha de terminación de los trabajos de construcción y equipamiento del proyecto objeto de estos incentivos.

De igual manera, los financiamientos nacionales e internacionales así como los intereses de éstos, otorgados a empresas que sean objeto de los incentivos de la Ley, no estarán sujetos a pago de impuestos ni a retención. Se establece también una exención total y absoluta de las maquinarias y equipos necesarios para lograr un alto perfil en la calidad de los productos (hornos, incubadoras, plantas de tratamiento de control de producción y laboratorios, entre otros), al momento de la implantación.